Vorazip a favor del lenguaje. Los primeros pasos hacia una revolución inteligente


Muchos se toman a gracia la decadencia del lenguaje, promovido por los medios, en no casual sintonía con el discurso político. Otros, ni siquiera se dan cuenta de lo que ocurre.
Continuando la idea de que la cultura es fiel reflejo de mucho de lo que nos pasa, bueno, está claro que estamos convirtiéndonos en poco más que en seres de las profundidades marinas (con perdón de estos seres)
La falta de espíritu crítico es atroz. Con argumentaciones que versan por ejemplo frases como: “Bueno, apunta a divertir, no es para tomarlo en serio, es una remake”, y demás perogrulladas que solo son cómplices de la falta de imaginación e ideas en pos de una técnica que sólo es juego de artificio (como es el caso de gran parte del cine norteamericano de estos tiempos), nuestra falta de juicio acerca de nuestro alrededor, la falta de elementos para elaborar un pensamiento propio, la carencia de cierta profundidad filosófica, psicológica e ideológica necesaria (¡aunque sea barata y con zapatos de goma!), así como la estrechez mental para evaluar el mundo delirante en el que vivimos, es la consecuencia de nuestra vagancia intelectual, que redunda en detrimento de la búsqueda de sentido.
¡Es que eso es lo que se perdió, el sentido, o cierto tipo de sentido quizás más ontológico! Anulado por la lamentable falta de búsqueda de razones existenciales que enriquezcan el alma, como si sólo nos permitiese estar un poco mejor la compra de un DVD o la vista de un programa de bloopers en la TV, vamos por la vida con una dosis mayor de insatisfacción de la habitual (que siempre es necesaria para seguir adelante, como me aseguró uno de mis escasísimos lectores hace poco tiempo atrás) y que no reconocemos (1).
Ahora bien si usted cree que yo confundo o mezclo las cosas (política-arte-medios-espiritualidad-actitudes éticas y morales, perdón por escribir estas dos malas palabras) le sugiero que lea el artículo de este mismo blog que habla sobre la sabiduría de Pancho Ibáñez.
Retomando: no es casual que ante semejante contexto de estupidización, lleno de entretenedores e íconos de la nada en los medios, en la política y visible por qué no hasta en nuestros compañeros de trabajo, que solo hablan de fútbol, de dinero, o de sus travesuras sexuales fuera del matrimonio (¡si las hacen deberían hacerlas de callados, creo yo!), le decía, ante tanto pipistrilo y tontera dando vuelta, es lógico que uno se ponga un poco salame también.
Por eso, para comenzar la revolución inteligente que proclamo, de la cual esbozaré ahora unos leves trazos, y si aún no se ha aburrido de que yo, Vorazip, continúe bordeando siempre los límites de los mismos temas, déjeme decirle que es necesario algo más que levantar íconos, es imprescindible actuar por cuenta propia.
Y aunque es saludable ser un poco ganso, también está bueno que esto no ocurra todo el tiempo. Digamos que compensar un poco sería más fructífero.
Así, una estabilización inicial entre entretenimiento y profundidad para derivar luego en una ostensible remarcación de esta última, creo que haría de nosotros personas más sabias.
Sin embargo, opino que este proceso puede llevar bastante tiempo, si le llenaron la copocheta de mierda durante años usted tendrá que revertir tanta gilada. La lectura de sendos libros puede ser uno de los tantos caminos (no los de Laura Oliva o del prototipo del escritor falaz en que se ha convertido Martín Pescador). Otra opción sería la escucha de música un poco más pretensiosa que Intoxicados o Alejandro Sanz, por mencionar (otros) dos tristísimos ejemplos. El psicoanálisis es un puente interesantísimo hacia el conocimiento de nuestra conducta, y estimo que ciclos de silencio (algunos lo llaman meditación) que se cuelen en el torrente de estímulos exagerado del cual se es víctima, ayudarían a que usted empiece a ser el que de afuera no quieren que sea. Pero bueno, no se amilane ante tamaño trabajo, su perseverancia allanará el camino hacia la recuperación suya y de su lenguaje, y por lo tanto, a tener más elementos para ser un poquito más feliz, actuar con mayor criterio ante estos gajes de la vida, y no ser tan idiota.
De nada por la gauchada.
Vorazip
“Quien suscribe no se hace cargo de las opiniones vertidas debido a su carácter especialmente ciclotímico”.
1-Actitud coherente con la hipocresía general de estos días, donde sólo se cotizan las fortalezas, jamás las debilidades.